Auditoría de procesos con datos, no con intuición.
Diagnóstico riguroso de tus procesos: dónde se pierde tiempo, cuánto cuesta cada cuello de botella y qué tiene sentido optimizar primero. Análisis y visualización de datos para decidir con criterio.
Cuatro pasos para tener un diagnóstico que sirva.
- 01
Mapeo del proceso
Entrevistas con quien ejecuta el proceso (no solo con quien lo dirige). Modelo BPMN del flujo real, no del que figura en la documentación.
- 02
Recogida de datos
Extraemos datos de tus sistemas (ERP, CRM, logs, hojas de cálculo). Si no hay datos, montamos la instrumentación mínima para tenerlos en 1–2 semanas.
- 03
Análisis y visualización
Identificamos cuellos de botella, tiempos de espera, retrabajos, handoffs innecesarios. Lo presentamos con visualización de datos clara, gráficas que se entienden en 30 segundos.
- 04
Informe accionable
Diagnóstico con oportunidades priorizadas por impacto y esfuerzo. No un PDF de 80 páginas; un documento ejecutivo con decisiones recomendadas.
Sobre la auditoría de procesos.
01 ¿En qué se diferencia una auditoría de procesos de una auditoría financiera?
La financiera mira números cerrados; la de procesos mira flujos y tiempos. Buscamos dónde se pierde eficiencia, no si los libros cuadran.
02 ¿Cuánto dura una auditoría?
Para un proceso acotado: 2–4 semanas. Para una operación completa: 6–10 semanas, dividida por procesos críticos.
03 ¿Qué necesitáis del cliente?
Acceso a la persona que ejecuta el proceso, datos exportables de tus sistemas, y 30 minutos de tu tiempo a la semana para validar hallazgos.
¿Qué proceso te genera más dudas?
Una llamada para acotar la auditoría a lo que importa. Si no hay caso, lo decimos.